Autor: Felipe Areyuna Máster en Gestión Deportiva Universidad Politécnica de Valencia España.
¿Cómo el deporte ha llegado a ser una de las industrias más grandes del mundo, generadora de miles de millones y ubicándose como uno de los sectores económicos más importantes en los países?
A comienzos del siglo XX el deporte ya alcanzaba niveles organizativos, si bien antes, proliferaban encuentros de entretención donde los equipos se reunían para competir recibiendo con un sombrero el dinero de los espectadores, este modelo sería la base para la creación de federaciones y asociaciones, haciendo evidente la creación de estructuras que organizaran a los equipos. Los primeros JJOO en 1896, así como la creación de la NCAA en el deporte universitario estadounidense, dan el puntapié inicial para este cambio en el deporte. Posteriormente, diversas normas y regulaciones velarán por los derechos de los deportistas quienes en un principio eran explotados recibiendo un porcentaje menor de las recaudaciones.
Ya a mediados de la centuria pasada, el escenario deportivo cuenta con el reconocimiento de su valor mediático que reúne a distintos públicos y distintos actores como la radio, televisión, periódicos, patrocinadores, instituciones estatales, abogados y representantes, catapultando definitivamente al deporte como una actividad de gran impacto social y comercial.
En los años 70, en Estados Unidos, comenzó la utilización masiva del deporte como un medio de promoción. Distintas marcas y empresas veían que a través del deporte podían llegar a sus públicos objetivos, asimismo, los clubes deportivos ven que a través de sus equipos los beneficios obtenidos no sólo son deportivos, sino que deben aprovechar el valor del sector para aumentar los ingresos y fortalecer sus instituciones a nivel comercial, como, por ejemplo, la venta de objetos promocionales anexos al evento principal denominado comúnmente merchandising. Durante esta época ocurrió un gran hito, Phil Knight, un joven graduado de la Universidad de Oregon en Estados Unidos, crea una estrategia comercial con la venta de zapatillas para destronar al líder exclusivo Adidas, primero con campañas publicitaras directas para aumentar la popularidad de la marca y después con la incorporación de rostros deportivos como lo hizo con un desconocido jugador de baloncesto llamado Michael Jordan. Nike se convertiría en uno de las más influyentes marcas de la sociedad mundial.
El deporte también avanzó en los niveles amateur y aficionado debido a factores como la globalización y su transversalidad en las culturas; el acceso a la comunicación que empodera a las personas con conocimiento y las hace más exigentes; la extensión de la esperanza de vida; el aumento progresivo de los poderes adquisitivos y el aumento de la educación y nivel cultural que fortalece el reconocimiento de los beneficios del deporte. También ha afectado positivamente al deporte las políticas públicas que incentivan la práctica deportiva por sus beneficios y determinan mayores niveles de inversión para construir campos recreativos e instalaciones deportivas. En este escenario, se vuelve prioridad gestionar el deporte en función de las personas, ya que es esencial estudiar y reconocer quien es el público objetivo para lograr modelar actividades deportivas y físicas para las comunidades.
Si el deporte evolucionó, consecuencia de su alto potencial de crecimiento, entonces las organizaciones deportivas de toda índole también deben crecer y fortalecerse porque el deporte es un producto gestionable que permite aprovechar los inmensos beneficios que brinda a la sociedad, haciendo atractivos los servicios deportivos para una amplia y heterogénea masa de personas la cual debemos identificar y analizar. Una escuela infantil de deporte puede aumentar sus ramas o puede unirse con otras escuelas de otras disciplinas; un club deportivo puede aumentar los beneficios de integración para sus socios y familiares; una municipalidad puede innovar en la oferta de servicios para aumentar la cobertura; una liga deportiva puede crear un modelo de negocio para abrir una nueva liga; un gimnasio puede entregar mayores servicios a los usuarios disminuyendo la deserción, etc. La clave está en la capacidad, habilidad y conocimientos de quienes dirigen las organizaciones deportivas, personas de diversas disciplinas que pueden convertirse en gestores deportivos profesionales como ha ocurrido en España, por ejemplo, país donde la profesionalización del deporte permitió consolidar la actividad física y deportiva.
No existen excusas para ignorar el valor del deporte. En los distintos niveles, se debe velar por desarrollar bienes y servicios deportivos de calidad porque así lo exigen los consumidores de deporte. El deporte involucra propósitos sociales y comerciales para organizaciones con o sin fines de lucro, porque el tiempo de los mecenas y de la caridad quedó atrás, haciéndose imprescindible la obtención de recursos a través de distintas modalidades, no únicamente con un producto principal ni con la dependencia habitual a recursos estatales y a aportes de particulares. Es necesario ir más allá y aprovechar los beneficios del deporte desde la formación académica en disciplinas como la gestión y marketing del deporte, lo que nos permitirá visualizar a nuestras organizaciones y posicionarnos en la industria, definir objetivos, desarrollar líneas de acción, pensar en dónde estamos y a dónde queremos llegar, conocer el mercado, preocuparnos de satisfacer las necesidades del público objetivo y establecer estrategias para lograrlo.
Si el deporte es una actividad que genera grandes beneficios como la salud, la entretención y la integración social, sumado a su valor económico, entonces, muchas personas les gustaría vivir la experiencia del deporte, y para ello debemos ser gestores deportivos profesionales y satisfacer las necesidades de nuestro mercado, los consumidores de deporte.